En medio de una delicada situación climática que afectó a diversas localidades bonaerenses, María Becerra volvió a mostrar su costado más humano y empático. Lejos del brillo de los escenarios y las giras internacionales, la cantante se calzó las botas, se arremangó la campera y se sumó a las tareas solidarias en Zárate, una de las zonas más golpeadas por las inundaciones. Allí, junto a su equipo, colaboró en el armado de bolsones de comida para las familias damnificadas.





Source link